lunes, 27 de marzo de 2017

EL ENEMIGO INTERIOR. SOMBRAS SOBRE BÖGENHAFEN. Sesión 4

Bögenhafen, por fin llegaban a su destino, una nueva vida se habría ante ellos, una vida llena de riquezas y una mansión donde poder disfrutarla, o por lo menos así debía de haber sido...

Con ayuda de los estibadores del puerto consiguieron amarrar el barco para que sus ocupantes pudieran bajar a tierra, mientras nuestros aventureros desembarcan y se despiden del capitán el resto de marineros se encargan de ir descargando la mercancía, sin tiempo que perder y con los consejos de un estibador se encaminan hacia el Este de la ciudad en busca de una posada donde poder dejar sus enseres, por el camino se van haciendo una idea de los distintos barrios de la ciudad, hasta llegar al de los artesanos donde se hospedan en una posada bastante decente y ha un buen precio, la ciudad rebosa de alegría y sus gentes encaminan sus pasos hacia la puerta Este, donde en su exterior se encuentra la feria que desde hoy hasta dentro de tres días servirá de diversión y punto de encuentro y comercio para la ciudad,  nuestros aventureros quizás cansados por el viaje o por miedo después de lo ocurrido en Weissbruck decididen pasar desapercibidos y no salir de la habitación de la posada hasta el día siguiente para ir a buscar a los notarios.

La noche paso sin incidentes, y tras desayunar se pusieron en marcha, tras preguntar a algún que otro ciudadano de Bögenhafen se encaminaron a la zona Sureste de la ciudad, en ese lugar se encuentran las oficinas de la mayoría de empresas locales, junto a dos despachos de notarios, pero como pudieron comprobar ni los notarios ni la dirección que en la carta figuraba existen en Bögenhafen, así que tras estar la mañana dando vueltas por la ciudad regresaron a la posada, por el camino Nikkit pensó que quizás en la carta pusiera la imprenta que había realizado la carta, su intención había sido buena y tras preguntar por la imprenta Shultz pudieron averiguar que si que existía, estaba frecuentada por padre e hijo, tras hacerles una pequeña visita pudieron asegurarse que el papel había sido vendido en aquel lugar.

Ya de vuelta en la posada y después de haber llenado sus estómagos se dirigieron a la habitación para pensar que pasos seguir a partir de ahora, con las bolsas casi vacías,  sin ninguna herencia que reclamar, y con alguien que quería muerto a Kastor, el cual podría ser que perteneciera a algún grupo con no muy buenas intenciones, así que sin pensarlo mucho decidieron poner tierra de por medio, buscar algún barco que saliera en cualquier dirección menos hacia Altdorf, dejando a Johann en la posada junto a sus pertenencias el resto fueron hasta la zona portuaria para encontrar pasajes hacia su nuevo destino, pero por desgracia hasta el cierre de la feria ningún barco saldría del puerto.

Mientras regresaban del puerto un grupo de seis maleantes les cortaron el paso, uno de ellos con una sonrisa en la cara y mientras mascaba tabaco se dirigió a ellos para que les hicieran el favor de aligerar sus bolsas, Nikkit les dijo a sus compañeros que que tal corrían para acto seguido salir corriendo hacia el Este, internándose por entre las chabolas para intentar escabullirse de los matones, mientras Ogmund gritaba para atraer a alguna patrulla de la guardia mientras acompañaba a Erwind para abalanzarse sobre los dos matones que tenían delante, el combate fue breve pero intenso, en el breve tiempo que paso hasta que apareció la guardia Ogmund consiguió atravesar a su contrincante dejándolo muerto en el suelo, mientras Erwind dejaba malherido al cabecilla, el cual junto a los otros dos matones huyeron cuando la guardia apareció en el lugar, no sin antes maldecirlos, la guardia tras esperar a la llegada de otra patrulla para seguir a los matones y a Nikkit  les interrogo y los llevo al exterior de la ciudad, donde estaba montada una gran carpa que hacia las funciones de tribunal durante los tres días de la feria, el tribunal estaba regido por el juez Heinz Richter, un hombre de gran envergadura pero con exceso de peso, de unos cincuenta años con el pelo blanco y una mirada atenta, va bien vestido y desde que habla con ellos se dan cuenta que es un hombre rígido pero justo, tras escuchar su versión y contrastarla con la del capitán de la guardia Reiner decide dejarles en libertad, pero les aconseja que no se metan en líos o acabaran en la picota, en la cual en estos momentos se encuentra un Enano, Grotti, que implora a cualquiera que pase cerca que le de una corona de oro para poder pagar su deuda y poder salir de allí, pero esta tan sucio y desprende tan mal olor que nadie se acerca, salvo unos cuantos niños que se dedican a lanzar frutas podridas sobre el Enano.

Mientras Erwind y Ogmund eran llevados ante el juez, Nikkit consigue despistar a sus perseguidores y sin ningún otro contratiempo llega hasta la calle principal, se acerca donde dejo a sus compañeros para ver a uno de los matones en el suelo muerto rodeado de guardias, pero sin rastro de Erwind y Ogmund, da media vuelta y se encamina hacia la posada pero al llegar allí sus compañeros tampoco están, tras contarle al posadero lo ocurrido con la ayuda de un sirviente van hasta el medico, pero tampoco han pasado por allí, si perder mas tiempo se dirigen a las afueras de la ciudad, donde esta emplazada la feria, van hasta la gran carpa que hace las funciones de tribunal, justo cuando Nikkit llega , Erwind y Ogmund salen de hablar con el juez.

Están hablando entre ellos de lo ocurrido cuando un gran tumulto se va abriendo paso entre la gente en la dirección en la que se encuentran, cuando de repente ante sus ojos aparece un pequeño goblin con tres patas que intenta huir de un hombre ataviado con ropas chillonas mientras grita por favor que alguien atrape al goblin,  Ogmund y Nikkit se abalanzan sobre el pero no consiguen interceptarlo, Erwind corre mejor suerte y en el ultimo momento consigue atraparlo y retenerlo hasta que un Enano con cara de pocos amigos le tira un lazo al cuello y lo inmoviliza, mientras el hombre de colores llamativos les da las gracias, se presenta como el Doctor Malthusius y les invita a que vengan dentro de una hora a presenciar el espectáculo de El Museo Zoológico del Doctor Malthusius, como agradecimiento por haber capturado al goblin les entrega una corona de oro a cada uno de ellos.

lunes, 20 de marzo de 2017

EL ENEMIGO INTERIOR. SOMBRAS SOBRE BÖGENHAFEN. Sesión 3

Poco a poco las primeras luces del alba se iban abriendo camino por las calles de Altdorf,  se empezaban a oír las pisadas de sus ciudadanos camino de sus quehaceres, entre ellos se encontraba nuestro grupo de cuatro aventureros, camino del puerto, dispuestos a salir cuanto antes hacia Bögenhafen para convertirse en unos hombres ricos, según se van acercando a su barco van observando como el capitán esta enfurecido con uno de los marineros, era el encargado de vigilar el barco por la noche, pero el sueño o el vino pudo con su resistencia y al amanecer cuando despertó descubrió que alguien durante la noche había rajado el velamen, eso retrasaría un día el viaje, mientras el capitán les trasmitía las nuevas, Erwin pudo fijarse en el velamen rajado y sacar la conclusión que quien lo había rajado lo había realizado a conciencia y que no había sido algo fortuito.

Despidiéndose de Magnus hasta el día siguiente pero con la idea de no volver anduvieron por el puerto en busca de algún otro barco que zarpara hacía Bögenhafen, encontraron uno que partiría al día siguiente, tras llegar a un acuerdo con su capitán decidieron alojarse en el barco y permanecer en el para pasar desapercibidos, si alguien los buscaba los buscaría en el barco del día anterior, tras pasar una noche tranquila con las primeras horas del día por fin zarparon de Altdorf, poco a poco el barco fue maniobrando hasta enfilar el canal de Weissbruck, tras pagar el peaje navegaron sin ningún percance por el, la travesía duro tres días hasta llegar al pueblo de Weissbruck donde el canal acababa y desde donde navegarían por el río Bögen.

En el puerto de Weissbruck se podía apreciar bastante trafico de barcos, no en vano en tres días en Bögenhafen se produciría la Schaffenfest, la feria ambulante más grande del Reikland, la cual reuniría una gran cantidad de gente, segun se va amarrando el barco a puerto, con las ultimas luces del día mientras Erwin mira desde la cubierta las casas que tiene delante hay algo que por unos segundos le deja paralizado, en  el marco de la posada que da al puerto puede ver al hombre corpulento que vieron en la Königsplatz al llegar a Altdorf, con una ballesta colgada a su espalda y mirando fijamente hacía ellos, tras ver que también ellos lo han visto da media vuelta y se introduce en la posada, tras hablarlo, Erwin, Ogmund y Nikkit deciden ir a la posada Del Oro Negro para intentar hablar con el hombre que al parecer les sigue, el ambiente dentro de la posada es acogedor, la cerveza y el vino corren a raudales,  intentan pasar desapercibidos y durante un par de horas permanecen en la barra bebiendo y vigilando pero el hombre que habían visto antes no aparece por el lugar, hartos de esperar y con alguna muestra de cansancio deciden poner rumbo hacia el barco, por el camino que lleva desde la posada al barco son interceptados por dos hombres que espada en mano y tapando sus caras con un pañuelo les dan el alto, apenas nuestros aventureros se han recuperado del sobresalto cuando lo primero que oyen es el silbar de un virote de ballesta, lo siguiente es el grito de Nikkit al notar como se introduce profundamente en uno de sus muslos, al girarse ve como otro hombre con espada en mano y el hombre corpulento de la ballesta avanzan por detrás, con una voz profunda y decidida Adolphus da la orden de no dejar a nadie con vida.

Tanto Erwin y Ogmund en un acto de valentía se lanzan al combate contra los dos hombres que tienen delante, ambos aprovechando el ímpetu de la carga consiguen herir a sus oponentes, se ensalzan en un duro combate en el que también son heridos, pero por suerte Ogmund consigue acabar con su contrincante dejándolo tirado en el suelo mientras se desangra con la pierna abierta en canal, mientras Nikkit sale corriendo en dirección al barco en busca de ayuda oyendo en su huida los pasos del otro hombre que le persigue intentando darle alcance.

Adolphus intenta alcanzar a Nikkit con su ballesta mientras este intenta huir, pero esta segunda vez erra el tiro, deja su ballesta y corre hacia el combate, con un fuerte golpe de espada Adolphus hiere a Ogmund en el brazo derecho haciendo que el dolor le atenace el brazo durante unos segundos, los suficientes para girarse hacia su presa, Erwin o para el seria mejor decir Kastor, por suerte Erwin consigue impactar con su espada en la cara de su enemigo produciendole un profundo corte y haciendo que empiece a manar mucha sangre, este suelta su espada y tapándose la cara con ambas manos se va retirando del combate para mas tarde huir, mientras Adolphus ya enfrentado con Erwin repite la misma maniobra con la espada que antes hiciera con Ogmund y también consigue herirle en el brazo derecho con los mismos resultados, una mueca de placer se dibuja en su rostro presintiendo la derrota de su presa y como un presagio en su siguiente ataque su espada atraviesa el abdomen de Erwin en lo que podría haber sido su muerte, pero Sigmar aun no había decidido que fuera ese el día de su muerte y cae inconsciente al suelo en un charco de sangre pero aun con algo de vida, sin tiempo para lamentarse y ya recuperado del brazo Ogmund se enfrenta a Adolphus con la certeza que su muerte esta cerca, aunque una pequeña luz de esperanza queda en su interior al oír como Johann junto a Nikkit acuden en su ayuda.

Habíamos dejado a Nikkit corriendo hacia el barco perseguido por uno de los asaltantes, por suerte para el Johann estaba esperando la llegada de sus compañeros, intranquilo de que algo les pudiera pasar y en cuanto escucha los gritos de Nikkit con la ballesta apunta a su perseguidor acertandole en un brazo y haciendo que este huya entre las casas del pueblo, acto seguido corren hacia el lugar donde quedaron luchando sus dos compañeros, cuando llegan al lugar la escena es dantesca, Erwin y otro humano en el suelo en ambos charcos de sangre, mientras Ogmund a duras penas aguanta las embestidas de Adolphus, sin pensarlo se lanza a la carga en ayuda de su compañero, Adolphus viendo su llegada intenta acabar con Ogmund de un espadazo directo al corazón, la espada vuela veloz en busca de su objetivo, penetra la carne de Ogmund con facilidad pero por suerte para el erra por milímetros dejándolo malherido pero vivo, por suerte Johann llega hasta el combate y consigue impactarle en la cabeza con su espada dejándolo aturdido durante unos segundos, los suficientes para que Ogmund reuniendo sus ultimas fuerzas realiza un ataque preciso y con su espada le atraviese el corazón.

Mientras de fondo se oye a la guardia como se aproxima, entre Johann y Ogmund consiguen reanimar a Erwin, a la vez Nikkit rebusca entre las ropas de Adolphus encontrando una carta que mas tarde en la tranquilidad del barco leerán, en la que deja bien claro que Adolphus iba en busca de Kastor, la carta adjunta un retrato de Kastor, también entre la gente que se reúne alrededor se pueden escuchar que Adolphus era un cazarrecompensas que llego ayer al anochecer al pueblo, gracias a los testigos de la posada la guardia les deja en paz y con la ayuda de un medico consiguen que les curen y cosan sus heridas.

Al día siguiente siguen camino por el río Bögen en dirección a Bögenhafen, durante cuatro días navegan sin tener ningún otro percance hasta que al atardecer del cuarto día en el horizonte contemplan la ciudad en la que sus vidas cambiaran...

lunes, 13 de marzo de 2017

EL ENEMIGO INTERIOR. SOMBRAS SOBRE BÖGENHAFEN. Sesion2

Tras unos segundos de incertidumbre nuestros aventureros decidieron investigar de donde y de quien podría pertenecer el grito que hacia unos instantes habían escuchado, junto a la diligencia se quedaron el resto de pasajeros junto a los dos cocheros y a Johann con la ballesta dispuesta ante cualquier contratiempo, mientras Philippe el Bretón, Erwin, Ogmund y Nikkit avanzaban por el centro del camino por miedo a poder ser emboscados a través del bosque, al llegar a la curva unos metros mas adelante  pudieron ver una escena aterradora, una diligencia de las Cuatro Estaciones volcada, con uno de sus caballos aún vivo intentando liberarse desesperadamente mientras que una criatura con un cuerpo enorme y una cabeza grotescamente pequeña se ensaña y lo machaca todo a golpes de hacha, cerca de la diligencia yace en el suelo un humano con cabeza de perro pegando horribles gritos, la sangre le sale disparada de una herida que tiene en el brazo mientras que un mutante con la cabeza puntiaguda intenta colocarle una venda, otro con pezuñas en lugar de pies esta haciendo un festín con el cuerpo de un niño y un hombre con la piel llena de escamas esta inspeccionando los cuerpos esparcidos, entre sus manos lleva una ballesta.

Al contemplar la escena retroceden con premura sin ser vistos, tras hablar entre ellos de lo que hacer, deciden avanzar escondidos por el bosque hasta estar a distancia para poder utilizar la honda Nikkit, y así también servir de cebo para que cuando avancen hacia él el resto poder atacar por sorpresa, por la parte sur del bosque avanzan Ogmund y Erwin preparados con sus espadas, mientras por la parte norte del bosque avanzan Nikkit y Philippe el Bretón, una vez en posición Nikkit sale de entre los arboles y sin que sea visto arroja una piedra con su honda hacía el mutante de las escamas, la piedra vuela veloz hacia su objetivo, pero antes de llegar golpea en un lateral de la diligencia desviándose y pasando cerca del mutante, esta levanta la cabeza en su dirección justo a tiempo de ver como se esconde detrás de un árbol, con un grito avisa a sus compañeros, dos de ellos se lanzan corriendo hacia donde se esconde Nikkit mientras el mutante de escamas con la ballesta preparada avanza para buscar posición de tiro, mientras, el mutante con la cabeza puntiaguda sigue intentando taponar la herida de su compañero.

Cuando los dos mutantes llegan donde esta Nikkit de entre la espesura salen el resto de sus compañeros, sobre el mutante con pezuñas caen Erwin y Ogmund cogiéndole completamente por sorpresa, Erwin describe un circulo con su espada con tanta violencia que a punto esta de amputarle el brazo derecho a la bestia, y sin apenas tiempo para recuperarse del golpe Ogmund clava su espada en la pierna hasta atravesarla  cayendo muerto al suelo,  mientras al otro lado Nikkit se aparta para seguir lanzado piedras con la honda al mutante de escamas y dejar que Philippe dispare con su pistola al mutante de cabeza pequeña, por desgracia el disparo no consigue acertar y el mutante blande su hacha hacia el, se produce un combate en el que ninguno consigue penetrar las defensas del otro, pero con la ayuda de Erwin y Ogmund el resultado del combate se decanta hacia ellos, entre ambos consiguen herirlo de muerte,  pero con sus ultimas fuerzas consigue dar un fuerte golpe con su hacha en la cabeza de Erwin que a punto esta de que no lo cuente, al final el mutante cae  a los pies de Ogmund con su espada atravesándole el pecho, mientras Nikkit y el mutante de las escamas intercambian ataques desde lejos sin apenas herirse, este al ver caer a sus dos compañeros huye a través del bosque, seguido también por el mutante con cabeza puntiaguda, nuestros aventureros les dejan ir, aventurarse en el bosque podría ser demasiado peligroso, Philippe retrocede para vigilar la diligencia por si se produce algún ataque mientras Erwin, Ogmund y Nikkit con precaución se acercan a investigar la diligencia volcada, en ella encuentran al otro cochero, a un iniciado de Sigmar, una mujer, un hombre y un niño que seguramente fueran una familia, y al mutante con cabeza de perro, todos muertos, mientras Erwin y Nikkit investigan la zona Ogmund intenta calmar al caballo, es entonces cuando el perro de Ogmund Ratilla empieza a ladrar hacia la espesura, allí ven un cuerpo de espaldas, con dos virotes de ballesta asomando en su espalda, al darle la vuelta sufren un terrible impacto al ver que es idéntico a Erwin, tras sobreponerse registran el cuerpo encontrando una carta con la que se cita a Kastor Lieberung  en la ciudad de Bogenhafen para reclamar la herencia de una gran fortuna, durante unos segundos se miran entre ellos, con los nervios elaboran un plan, vestir rápidamente a Erwin con las ropas de Kastor y así Erwin hacerse pasar por Kastor Lieberung desde ese instante, diciendo a los pasajeros de la diligencia que Erwin ha muerto en el ataque, por suerte cuando están empezando a desnudar el cuerpo de Kastor se dan cuenta de que no es una buena idea, deciden quedarse con la carta y esconder el cuerpo bosque a dentro, se han de dar prisa ya que por el camino de Altdorf aparecen un grupo de cinco vigilantes de camino que les interrogan por lo sucedido, una vez aclarado todo y recuperado sus caballos continúan viaje hacia la ultima Posta antes de emprender el ultimo día de viaje hacia Altorf, consiguen llegar a la Posta ya entrada la noche, en ella la aristócrata Lady Isolda cambia de diligencia indignada con el trato recibido, mientras que el Bretón Philippe desaparece por la noche  después de disparar a un pueblerino con su pistola, después de que este le acusara que estaba haciendo trampas con las cartas.

A la mañana siguiente nuestros aventureros emprenden camino, esta vez sobra sitio en la diligencia, durante el trayecto comparten algún comentario con el único pasajero que queda, el joven estudiante de medicina Ernest Heidlemann, un chico joven parco en palabras, el día transcurre sin incidentes hasta llegar a Altdorf, segun van llegando ven el esplendor de la capital del Imperio, desde lejos se aprecian las torres de las Escuelas de la Magia, el Templo de Sigmar, el Palacio Real, la Gran Biblioteca, por sus cabezas nunca paso la idea de que pudiera existir una ciudad tan grande, maravillados por su visión por fin llegan al final de su camino, a la Königsplaz(la Plaza del Rey), en ella son asaltados por varios muchachos que ofrecen distintas tabernas y posadas donde alojar a los viajeros, pero entre el griterío y la aglomeración de gente hay algo que les llama la atención, Erwin ve como dos hombres se van dirigiendo en su dirección, uno de ellos no cesa de mirar a ambos lados mientras el otro no para de tocarse el lóbulo de la oreja izquierda, segun se van acercando los gestos van siendo mas ridículos, Erwin extrañado mira a su alrededor perplejo por la situación, cansado del espectáculo se dirige hacia ellos, pero justo entonces dejan de comportarse tan extrañamente y giran hacia un lateral de la plaza hacia una puerta donde les esta esperando un hombre de gran corpulencia con el que desaparecen en su interior.

Justo cuando se encaminan en busca de una posada donde poder descansar un hombre corpulento con una gran barba roja se les acerca con claros signos de alegría por volver a ver a Erwin, es Josef Quartjin un barquero que transporta mercancías por el Reik, Erwin lo conoció al tratar con el por la compra de distintas mercancías para su antiguo señor, desde entonces se formo una gran amistad entre ellos a la vez de disfrutar juntos bebiendo buen vino, durante unos segundos de incertidumbre Erwin niega que sea ese su nombre y que se equivoca de persona, su nombre es Kastor Lieberung, Josef cree que es todo una broma pero ante la insistencia del propio Erwin y la de sus compañeros que así lo atestiguan se da media vuelta mientras no deja de mirar hacia detrás pensativo.

Tras un rato andando por las calles de Altdorf al caer la noche llegan a la posada del Gato Violinista, allí en la soledad y tranquilidad de la habitación deciden que Erwin definitivamente se hará pasar por Kastor Lieberung y que viajaran hasta Bogenhafen a reclamar la herencia,  al día siguiente y tras sopesar el precio de viajar en diligencia o en barco decidieron utilizar este ultimo, al ayudar en las faenas del barco podrían viajar hasta Bogenhafen sin que sus bolsillos se quedaran vacíos, así que con todo dispuesto al día siguiente con las primeras luces partirían, descansaron en la misma posada y antes de que amaneciera salieron de la posada en dirección al puerto, por el camino Nikkit escucho que unas pisadas les seguían en la distancia, con precaución se separo del grupo y permaneció escondido en una esquina mientras esperaba a ver quien les seguía, gracias a su buena vista pudo ver a dos hombres encapuchados, los dos mismos hombres que se encontraron en la plaza del Rey cuando llegaron el primer día, aun pensando que hacer se escucha en el aire como silba un virote de ballesta que se clava en la espalda de uno de los hombres, mientras el otro se gira hacia detrás otro virote le impacta en el cuello, cayendo muerto al suelo, seguidamente se escuchan unos pasos que se alejan, tras esperar unos segundos por si aparece alguien mas se acercan a los dos cuerpos y tras registrarlos lo único que descubren es un tatuaje en sus espaldas de una maro de color purpura, sin perder mucho tiempo se van de la escena del crimen en dirección al puerto para enrolarse en el barco que les llevara a Bogenhafen mientras a lo lejos y con las primeras luces de la mañana se empiezan a escuchar gritos de alarma provenientes de donde dejaron los dos cuerpos...

sábado, 11 de marzo de 2017

EL ENEMIGO INTERIOR. SOMBRAS SOBRE BÖGENHAFEN. Sesión1

Es el año 2512, el joven  Emperador Karl-Franz I lleva reinando 10 años y todo indica que el Imperio esta a punto de entrar en una nueva Edad de oro, pero entre las sombras los servidores del Caos no cesan en su empeño de que el poder del Caos vuelva a resurgir...

Apenas quedan unas horas de luz, es el 24 de Jahrdrung, durante todo el día el cielo ha estado encapotado, descargando una ligera llovizna que poco a poco ha ido calando a aquellos valientes o locos que se empeñan en ir viajando por los caminos, y en esos caminos se puede ver como a lo lejos asoman cuatro personas, héroes, mártires o villanos,  solo el paso del tiempo lo dirá, por su paso cansado deben de llevar varios días de duro camino, con solo sus ropas y un viejo y desgastado poncho para resguardarse de la lluvia, cargando a sus espaldas con lo que sus vidas pasadas les ha dado, aun pese al cansancio del duro día por fin delante de ellos ven su objetivo, un sitio donde poder descansar y calentarse junto a un buen fuego y un plato de comida caliente, y desde allí poder coger peaje para viajar a Altdorf, donde si Sigmar les es propicio poder enrolarse con el Príncipe Hergard Von Tasseninck, el cual busca un grupo de aventureros para viajar a las montañas grises.

Tres de nuestros desconocidos son hijos del Imperio, han nacido en las mismas calles de Kemperbad y en determinados momentos de sus vidas han compartido momentos juntos, hasta que el destinos los ha vuelto a unir en su deseo de cambiar sus vidas, Erwin Schulz encamina la marcha, bajo su capucha se aprecia su cabello rubio y unos ojos cobrizos llenos de vitalidad, su porte y sus ropas dejan entrever lo que en el pasado fue, un ayudante de cámara de alguien importante, quizás de algún Duque o Conde que cayó en desgracia, lo que sucedió es un misterio que solo el conoce.
A su derecha también camina un joven muchacho de cabellos y ojos marrones, Johann Krank, con aspecto jovial, propio de su edad, temerario y impulsivo como demuestra la falta de una de sus cejas a causa de alguna trifulca, por sus enseres bien podría ser un escolta, ha sufrido la misma suerte que Erwin, y desde entonces siguen los mismos pasos que les tiene preparado el destino.
A la izquierda una persona peculiar, un cazarratas, muy llamativos con todos sus trastos y artilugios a cuestas, pero muy  comunes en las ciudades del Imperio, Ogmund Silverhand camina a grandes zancadas, con la cabeza casi rasurada  y unos ojos grises penetrantes, a sus pies siempre alerta a su dueño camina Ratilla, un perro pequeño pero no por ello menos fiero que uno de mayor tamaño, su fiel amigo y con el que ha vivido innumerables aventuras, Ogmund y Erwin compartieron niñez y juegos hasta seguir cada uno su camino, pero el camino que marca la vida les ha vuelto a unir.
Detrás de ellos también camina lo que a lo lejos podría parecer un niño, pero conforme se acercan vemos a alguien venido de muy lejos,  de  Eicheschatten, en  La Asamblea, Nikkit Kwik, un Halfling de ojos azules y pelo castaño claro, de risa fácil y alegre, siempre dispuesto a probar un buen guiso y un buen vino...

Por fin nuestros aventureros llegan hasta la entrada de la Posta La Diligencia, es una de las muchas Postas que hay desperdigadas en los caminos, a la vez que llegan sale una de las diligencias de la compañía Las cuatro estaciones, por un momento por la cabeza de Erwin pasa el pensamiento de intentar pararla, pero con acierto reconoce que el cochero no tiene ninguna intención de parar, eso y el olor delicioso a comida que viene de dentro es suficiente para retirase a un lado del camino mientras pasa a toda velocidad mientras el cochero no deja de fustigar a los caballos.
Mientras caminan hacia la posada observan aliviados como en los cobertizos hay una diligencia aparcada, por su aspecto se ve que ha sido pintada recientemente, pertenece a la compañía Rochet de Altdorf, también desde fuera se oyen risas que vienen del interior, en la posada son atendidos por Gustav, el dueño, es un hombre ya entrado en años y en carnes, muy hablador y deseoso de conocer noticias del exterior, es Ogmund quien negocia con Gustav el precio de las habitaciones y de la comida, llegando aun buen acuerdo, en la sala también pueden ver a un chico joven, Ernst Heidemann, con pinta de estudiante, sentado solo en una mesa retirado del resto inmerso completamente en la lectura de un libro, en otra mesa tres mujeres, una de ellas Lady Isolda Von Strudeldof, vestida con ropa de alta alcurnia y con una mirada fría y altiva, a su lado una joven pequeña y delgada que en todo momento esta atenta a sus ordenes, y otra mujer mas robusta y alta con aspecto de guardaespaldas, apoyado en la barra del bar Phillippe Destrées, vestido con una exagerada elegancia y con un claro acento Bretón, mientras nuestros aventureros están sentados en la mesa comiendo y hablando con Gustav no deja de observar a cada uno de ellos.
Al fondo de la sala junto a la chimenea están los dos cocheros de la diligencia, de allí provienen las risas que se escuchaban desde fuera, sentados en un mesa llena de jarras vacías  y sin tener intención de parar de beber aun, Erwin, Ogmund y Nikkit se acercan a ellos para indagar si mañana podrán viajar con ellos y el precio que eso les supondría, tras varios regateos consiguen un precio bueno y justo para sus escasos recursos y cansados por el largo camino recorrido se retiran a descansar, mientras en la sala sigue oyéndose las risas de los cocheros mientras piden mas vino...

La mañana amanece también con el cielo encapotado y con amenaza de lluvia, tras un par de horas de retraso los cocheros son sacados de la cama con una  gran resaca, pero poco a poco van preparando la diligencia hasta que a mitad de mañana por fin consiguen ponerse en camino, Nikkit ocupa el único asiento libre de la diligencia, mientras el resto viaja en el techo expuestos a la intemperie y la lluvia que empieza a caer a las dos horas de camino, sufren un percance en una de las ruedas, pero por suerte consiguen percatarse antes de que esta se salga de su sitio y tras un rato de estar parados en el camino la consiguen reparar y prosiguen camino, por suerte la lluvia les da una tregua y deja de llover.

Es pasado mediodía cuando algo escalofriante sucede, al girar unas de las curvas del camino ante ellos en el suelo hay un hombre inclinado sobre un cuerpo tendido en el suelo, al escuchar el ruido de los caballos se gira y entre sus dientes se puede ver la mano ensangrentada del hombre muerto que hay en el suelo, en su mano derecha lleva un cuchillo del que aun gotea sangre, la piel de su rostro cuelga hecha jirones mientras de sus ojos rojos va goteando una especie de mucosidad verde, en apenas un instante sale corriendo hacia los caballos, estos empiezan a encabritarse hasta romper las cuerdas que les sujetan a la diligencia arrastrando con ellos a unos de los cocheros y perdiéndose por el camino, mientras el otro cochero tira con todas sus fuerzas del freno para intentar frenar la diligencia antes de que se estrelle contra los arboles, mientras el ser salta sobre el cochero para acuchillarlo.

Desde su posición arriba de la diligencia Ogmund logra reconocer a Hutsis, o lo que queda de lo que un día fue, hace mas de un año que no lo veía, desde que le sucedió algo extraño en la piel, intento pasar desapercibido hasta que la guardia o alguien lo delato y fue encerrado en prisión, las ultimas noticias que tenía de el es que escapo hará unos 6 meses, tragándose su propio miedo Ogmund salta donde se encuentra el cochero y espada en mano arremete contra el mutante, intentando olvidar que un día fue su amigo, con dos certeros espadazos consigue doblegarlo, mientras esto ocurre el resto de aventureros consiguen vencer el miedo inicial y se lanzan en ayuda de Ogmund, también se les une Phillippe Destrées que con un golpe de espada remata al mutante.

Apenas se han recuperado del susto cuando un grito bestial atraviesa el aire desde detrás de la curva, a la vez que escuchan como algo avanza a gran velocidad a través del bosque en su dirección, la tensión se puede notar en sus caras preparados para lo que pueda asomar, hasta que escuchan la voz de Hultz, el otro cochero, aparece con la ropa medio rasgada y con varias heridas a causa de ir arrastrándose enganchado en las riendas de los caballos, y con la piel pálida al escuchar el grito bestial de hace unos instantes...



martes, 7 de marzo de 2017

CAMPAÑA WARHAMMER 2º ED. EL ENEMIGO INTERIOR

Bueno tras varios meses jugando por hangouts y roll20 a llegado el momento de estrenarse como DJ por Internet,  en mesa he tenido la suerte de poder dirigir durante mucho tiempo a mi grupo de amigos, el Domingo siempre ha sido nuestro día para poder quedar y jugar nuestra partida, así lo fue hasta la llegada de los hijos, los cuales por mas que quieras lo cambian todo, pero tras varios años de parada forzosa, Internet, junto a Rol20 y Hangouts han abierto otro camino para poder retomar lo que tanto nos gusta, por supuesto no es comparable a jugar en mesa pero te proporciona el poder seguir jugando y divirtiéndote tirando los dados.

Y que mejor forma que empezar con una campaña que tiene el cartel de ser una de las mejores, en un mundo de fantasía en la que no hay héroes 100% buenos, si no, héroes que luchan por permanecer vivos y seguir adelante, así que sed bienvenidos a la Campaña para Warhammer, El Enemigo Interior.

Presentación

La pregunta sería para que este blog?, hay muchos blogs o comunidades por la red que nos hablan de rol, de juegos de mesas o de videojuegos, y ademas suelen ser muy buenos, si yo intentara algo parecido seria todo un desastre, este, mi blog, no espera ni nace para ser un blog visitado por la gente,a lo mas por gente cercana y entre ellos mis sufridos jugadores, nace a causa de la idea de un amigo el cual utiliza parte del suyo para dejar un resumen de las andanzas que un grupo de viejos aventureros  realizan cada Domingo por la noche, y ese es lo que pretendo, son muchas las historias que hemos vivido juntos y que con el paso del tiempo se irán olvidando, de esta forma aquí quedaran guardadas para con el paso del tiempo poder volver a releerlas y arrancar una sonrisa de lo que vivimos en tiempos pasados....así que quien libremente quiera entrar tiene un sitio al lado del fuego, junto con una buena jarra de cerveza y una buena historia que escuchar...