martes, 15 de mayo de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. EL PODER TRAS EL TRONO. Sesión 13

La noche iba cayendo poco a poco sobre la ciudad de Middenheim, como cada ultimo día de la semana la mujer se dirigía a su cita en Palacio, esta seria su ultima entrega, mañana ya todo seria historia, el encargo ya estaría realizado y cobrado, y por fin se podría marchar de Middenheim, el Canciller Sparsam era fiel a su cita, como siempre puntual ..., tras haberle entregado el paquete la mujer se encamino a uno de los locales de moda de la ciudad, se merecía una copa, de allí se encamino hacia su guarida, pero algo extraño ocurría, en varios momentos sintió como si alguien la estuviera siguiendo pero por mas que tomo precauciones no vio a nadie, desapareciendo en el interior de una casa en ruinas del barrio de Ostwald...., mientras en una habitación a oscuras alguien agitaba su cabeza intentando recordar como había acabado allí atado de manos y pies y con la boca amordazada, solo recordaba haber salido del Templo cuando dos hombres bien vestidos lo abordaron adulándolo y invitándole a tomar una copa, después solo recordaba empezar a sentirse mareado....había voces al otro lado de la pared, un olor dulzón inundaba el lugar, quizás una fiesta de cumpleaños o algo parecido....



Tras haber comido en el Hostal se dirigieron hacia el estadio Bernabau a presenciar la final de la Copa  Snótbol, y así poder ver a los que allí acudían, era la primera vez que presenciaban un partido de Snótbol, dos equipos de 11 jugadores enfrentados entre si por meter en la portería del contrario un canastillo de mimbre con un snotling dentro, el estadio estaba lleno para presenciar la final, entre la gente importante de la ciudad pudieron ver a Gotthard junto a un grupo al parecer de mercaderes, uno de esos mercaderes presentaba unas quemaduras en el dorso de su mano, a Nikkit esas marcas le resultaron curiosas, eran las mismas que había visto en el sueño que tubo hace dos noches..., mientras en otra parte del estadio pudieron ver a Gideon Schurrer acompañado por el juez supremo Joachim Hóflich, estaban escoltados por una patrulla de la guardia, del juez Joachim les llamo la atención lo nervioso y delgado que estaba, para nada era como les habían dicho, alguien duro y recto, sin apenas escrúpulos y seguro de si mismo, a su lado un sonriente Gideon hablaba con aquellos que estaban cerca de el, en un momento del partido se dirigió hasta donde Nikkit se encontraba, le había reconocido como el paleto de Middenheim y quería conocerlo en persona, tras intercambiar algunas palabras y aconsejarle que disfrutaran del ultimo día de Carnaval sin meterse en problemas se marcho junto al Juez Joachim hacia el Palacio acompañados por los seis guardias, tras seguirlos hasta la salida del estadio y viendo que no podrían abordar a Gideon, Nikkit  Erwin y Ogmund volvieron a dentro del estadio, para cuando volvieron Gotthard y su grupo de amigos también habían abandonado el estadio, en ese momento Nikkit noto que su mano tenia un ligero olor a ajo, era la mano que Gideon le había estrechado hacia unos minutos, en ese momento a Erwin el nombre y  ese peculiar olor le recordó algo que su antiguo compañero Johann ya les había contado, el primo de Johannes Teugen se llamaba Gideon y también le acompañaba ese olor tan peculiar, aquel Gideon era un demonio, había coincidencias entre ellos, seria Gideon Shurrer el Gideon que conoció Johann en Bogenhafen, mientras pensaban en ello el partido llego a su fin, el equipo de los Orientales había ganado el partido y por consiguiente la Copa de este año, una vez acabado el partido y acompañados por Allavendrel fueron a visitar al Canciller Sparsam a Palacio, allí se encontraron con un hombre nervioso, el cual fueron acorralando con amenazas sutiles sobre una mujer rubia de ojos verdes hasta que por fin se derrumbo, admitiendo su vergüenza, estaba enganchado a una droga que esa mujer le traía el ultimo día de cada semana, todo empezó hace unos meses cuando vio a Wasmeier consumiéndola, era un tónico para sentirse mejor en los días de mucha carga de trabajo, el juez le dio un poco por si la quería probar, reacio a este tipo de cosas le costo dar el paso pero una vez vio sus beneficios poco a poco fue a mas, el juez le proporciono el nombre de Frau Kenner por si necesitaba mas, aunque le advirtió que tuviera cuidado con estas cosas, tras contactar con ella y extenderle un salvoconducto para poder entrar al Palacio cada ultimo día de la semana le entregaba la suficiente droga para toda la semana, con ello llegado el momento le chantajeo para apoyar los nuevos impuestos, se sentía desdichado por su fragilidad pero no podía estar sin tomar su dosis, mañana por la noche durante el descanso de la Opera seria cuando la mujer acudiría a traérsela, sin mas que averiguar y con una muestra de la droga que el Canciller consumía abandonaron el Palacio dirigiéndose hacia el Hostal, allí después de hablar con Wanda se dividieron, Wanda acudió a hablar con Janna la ayudante del alto Hechicero, para intentar conseguir alguna ayuda para poder seguir a alguien sin ser vistos, mientras ellos tres fueron a la Opera a esperar que durante el intermedio pudieran hablar con Pavarotti, cuando llegaron junto a el estaba Rallane, la rojez del brazo había empezado a formar el símbolo de Slaanesh y aunque lo llevaba oculto entre la ropa en un momento que quedo al descubierto pudieron percatarse de ello, Rallane les dijo que sospechaba que quizás Ar-Ulric podría haber roto sus votos de castidad con la amante del Graf, con ella había tenido una relación en el pasado y la conocía lo suficiente para ver las miradas que entrecruzaba con Ar-Ulric, tras despedirse de ellos y regresar al interior de la Opera por fin pudieron hablar con Pavarotti a solas, le enseñaron la droga que estaba consumiendo el Canciller, y tras consumirla aseguro que era polvo de la risa de buena calidad, inofensiva, seria fácil prepararle un tónico para que fuera perdiendo su adicción.


De vuelta en el Hostal, Wanda les confirmo que Janna les prepararía tres dosis de un brebaje que haría que durante dos horas la gente no se percatara de ellos, nadie dirigiría la mirada hacia ellos, tras pasar la noche sin que nada ocurriera al día siguiente se prepararon para seguir a Frau Kenner, a las nueve de la noche se bebieron el brebaje de Janna y ataviados con sus armas se escondieron cerca del Palacio, a la hora prevista apareció la mujer, la cual al poco de entrar en Palacio volvió a salir, con cautela y a cierta distancia la empezaron a seguir, la mujer hizo un alto en un local frecuentado por la gente joven de la ciudad, en el se servían cócteles, algo muy raro, mezclaban distintas bebidas poniéndoles nombres muy extraños, cosas de jóvenes sin saber en que gastar el dinero de sus ricos padres, de allí la mujer se dirigió hacia el Oeste de la ciudad, un par de veces se detuvo para girar sobre sus pasos, pero al no ver a nadie siguió su camino haciendo otra parada en otro club, desde el que con una copa en la mano y a través de una ventana observaba con detenimiento la calle, al rato volvió a salir en dirección al barrio de Ostwald donde antes de entrar otra vez volvió a mirar a su espalda por si alguien la seguía, al fin y tras casi dos horas de seguirla llego hasta una casa medio en ruinas, con un ultimo vistazo se introdujo por la puerta principal perdiéndose en la oscuridad de su interior, Erwin, Ogmund y Nikkit avanzaron lo mas deprisa posible hasta llegar a la puerta, esta no tenia cerradura, con lo que con solo empujarla podrían entrar en el interior de la casa...

martes, 8 de mayo de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. EL PODER TRAS EL TRONO. Sesión 12

Los mercados estaban repletos de gente que iba de aquí para allá, si de normal estaban concurridos en la semana del Carnaval estaban repletos de la gente de Middenheim y de los visitantes que durante esta semana inundaba la ciudad, en uno de esos mercados un tendero se frotaba las manos mientras observaba las coronas de oro que había en su bolsa, la suerte le había acompañado, no hacia ni una hora que había montado su puesto y dos hombres con ricos ropajes le habían comprado toda la fruta que traía para vender, el precio había sido generoso al igual que el genero...mientras volvía a morder las monedas para cerciorarse que no eran falsas el carro cargado con su fruta se iba alejando del mercado calle abajo...


El Capitán de la guardia decidió que tres de sus hombres entrarían por la puerta trasera del hostal, para así reducir a los hombres bestias que aun quedasen en  el piso superior, mientras el resto entrarían al comedor principal por una de sus puertas, tras ellos irían Erwin, Ogmund y Nikkit, tras varios envites consiguieron abrir una de las puertas principales, entrando a tropel en el gran comedor del hostal, tanto hombres bestias como skavens se enzarzaron en combate con los guardias de la ciudad, dos de ellos cayeron con un shuriken envenenado clavado en el cuerpo, ambos habían sido el objetivo de un skaven con ágiles movimientos vestido con ropajes oscuros, el cual también acabo con otro de los guardias de la ciudad de un rápido movimiento de su espada impregnada de algún veneno, por suerte Erwin pudo dar buena cuenta de el, mientras Nikkit erraba los disparos de su honda contra el que parecía ser el jefe del grupo, otro de los Skaven, que al notar su presencia engullendo algo que llevaba en su bolsa izo que varios zarcillos hediondos crecieran alrededor de Nikkit subiendo y mordiendo sus piernas, por suerte para Nikkit en el ultimo instante pudo desembarazarse de ellos y cargad sobre el skaven hechicero, a ellos se les junto Erwin pero justo cuando lo tenían a su merced desapareció, sin tiempo que perder siguieron peleando con los hombres bestias que tenían a su alrededor, Nikkit y Ogmund se enzarzaron en combate con uno de ellos, mientras Erwin ayudaba a un guardia de la ciudad que luchaba desesperado contra un skaven, el combate de Nikkit y Ogmund les era favorable hasta que encima de ellos se empezó a formar una nube negra de la que emanaban vapores que poco a poco iban inhalando, el hombre bestia cayo muerto al suelo entre toses mientras que Ogmund gracias a su fe hacia Sigmar consiguió salir del alcance de dichos vapores justo a tiempo para no correr la misma suerte que su enemigo, el causante de todo ello había sido el skaven hechicero que había vuelto a aparecer al otro lado del comedor, hacia allí se dirigieron tanto Erwin como Nikkit, con golpes rápidos y certeros consiguieron arrinconarlo haciéndole chillar cada vez que sus armas le atravesaban la carne, pero aun así unos zarcillos que bien le eran conocidos a Nikkit  empezaron a trepar por el cuerpo de Erwin haciéndole desfallecer y a punto de perder la vida, pero en ese justo instante zafándose de ellos por unos segundos y junto al golpe de Nikkit lograron acabar con el skaven.




Del grupo de hombres bestias los cuerpos de los skavens al poco de morir se habían convertido en sucio lodo, y salvo uno de los goblins el resto estaban muertos, del goblin poco pudieron sacar, por lo visto habían entrado a la ciudad a través de las alcantarillas hasta llegar cerca de Ostwald, allí le entregaron una niña que habían raptado de alguna granja de las afueras a una mujer rubia de ojos verdes, poco mas podía decirles, y aunque le creyeran o no el tiempo se les había acabado, la guardia se hizo cargo del goblin y se lo llevo apresado, al goblin Nikkit le quito una muñeca que llevaba sujeta en el cinturón, en su interior llevaba una nota escrita pidiendo ayuda, mientras los guardias iban cargando los cadáveres en una carreta el Capitán les agradeció su ayuda, poco a poco el hostal fue recuperando la tranquilidad mientras un nuevo día amanecía en Middenheim.

Lo primero era recuperase de las heridas sufridas durante la noche, se dirigieron hacia el templo de Sigmar donde fueron curados, allí también acudió Wanda después de haberse enterado de lo sucedido, una vez recuperados se encaminaron hacia la Plaza de los Marciales donde contemplaron como la pista de hielo se había convertido en una enorme piscina donde se disputaba un partido de waterpolo, allí también pudieron hablar con Rallane y con Allavendrel, este ultimo como bien acordaron en el día de ayer había concertado una reunión con el Canciller Sparsam para mitad de la tarde, también les preguntaron si conocían a Gideon Shurrer, Allavendrel no había ni cruzado palabra con el, a Rallane no le resultaba agradable su presencia, apenas había tenido trato con el en los tres o cuatro meses que llevaba viviendo en el palacio, suponía que seria algún noble importante de Altdorf pero desconocía su linaje ni quien le había puesto en la Comisión de Festejos...

martes, 1 de mayo de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR.EL PODER TRAS EL TRONO.Sesión 11

El ruido de chapoteo adivinaba la carrera de un grupo corriendo por las alcantarillas, en ello les iba la vida, mientras corrían su cabecilla iba maldiciendo su mala suerte y lo estúpido que había sido en confiar en la palabra de los humanos, el había cumplido con su parte del trato, pero había sido traicionado, pero ya lo pagarían, y con creces..., quien les había franqueado la entrada a las alcantarillas luego les había metido en una encerrona, ahora por cada camino que tomaban se encontraban con el paso cerrado y con gritos de la guardia de la ciudad buscándoles, sin esperanzas de poder abandonar la ciudad por donde habían entrado salieron al resguardo de la noche por una de las alcantarillas principales, ante ellos se alzaba un Hostal de dos plantas, con rapidez atravesaron la calle para entrar en tropel en su interior, dividiéndose en grupos fueron trayendo a la gente que allí se hospedaba hasta el salón principal donde fueron atados unos a otros mientras aun muy nerviosos intentaban pensar que hacer ahora...



La cena trascurrió plácidamente, el buen vino hizo que poco a poco fueran entablando mas confianza, llegando a la conclusión de que el Canciller Sparsam estaba o había sido enganchado a alguna clase de droga, o bien por su propia voluntad o a través de la hipnosis, seguramente esa droga estaba siendo comprada en el Foso, un lugar peligroso donde se movía ese tipo de mercancía, Allavendrel podía hacer de intermediario y acompañarles para poder hablar con el Canciller, seguramente acudiría a la obra El Anillo de los Nibel Ungos que tendría lugar mañana, a su salida seria un buen momento para intentar hablar con el,  Rallane podía conseguirles un pase para entrar a la parte inferior del Palacio  para la noche de Festag, de esa forma podrían controlar a la mujer cuando viniera a visitar al Canciller, o bien desde dentro del Palacio o desde fuera segun creyeran mejor, también les contó quien creía que  podía influir en el Graf y como colofón a la velada repartió a cada uno de ellos una entrada para la gran final de Snótbol que se disputaría mañana, durante toda la velada no dejo de rascarse unos sarpudillos que tenia sobre unos de sus brazos, los cuales habían aparecido después de la fiesta de la noche que no recordaba nada, con el estomago lleno y habiendo disfrutado de la mejor cena de sus vidas abandonaron el Ganso de la Cosecha para encaminarse al Gran Parque a presenciar los fuegos de artificios al lado del Estanque Negro, con la esperanza de ver a alguna mujer que se pareciera a la que había hipnotizado a Dieter se separaron y fueron paseando por el lugar, pero sin ningún resultado se volvieron a juntar, Ogmund tuvo unas palabras con Janna la ayudante del Gran Hechicero Albrecht, pero salvo la confirmacion de que el Canciller Sparsam estaba tomando alguna droga proveniente del Foso poco mas sabia, sin mucho mas que hacer los tres se encaminaron hacia el Hostal, Wanda prefirió visitar la ciudad junto a Luigi Pavarotti.

En el Hostal su propietario Uli les entrego una caja de madera cerrada que había traído uno de los matones que había preguntado por ellos unos días atrás, dentro de la caja se encontraba la cabeza del joven Matthaus, tanto los ojos como las orejas y la lengua le habían sido extirpados, en su boca una nota que les encomiaba a que abandonaran sus empresa y dejaran de inmiscuirse, sin que nadie les viera tiraron la caja con la cabeza dentro por una alcantarilla de las cloacas de la ciudad.




La noche fue pasando lentamente hasta que unas horas antes de amanecer durante la guardia de Ogmund se empezaron a oír ruidos en la parte inferior del Hostal, con premura Ogmund despertó a Erwin y a Nikkit, este ultimo estaba teniendo otra vez una pesadilla con la mujer que vio en el cuadro, mientras cogían sus armas fuertes ruidos iban ascendiendo por la escalera del fondo del pasillo, por allí vieron aparecer a tres Hombres Bestias comandados por un Goblin, tras un rápido combate consiguieron vencer a los tres Hombres Bestias y capturar al Goblin, también por el pasillo apareció el dueño del Hostal Uli, sin tiempo que perder descendieron hasta la calle a través de la ventana de una de las habitaciones, por desgracia al lanzar al Goblin por la ventana cayo al suelo de mala manera escuchándose el chasquido de su cuello al partirse, lo poco que habían conseguido sonsacarle es que eran mas de diez y que les comandaba un tal Snifkkit, sin tiempo que perder Uli salio corriendo en busca de la guardia mientras Erwin y Nikkit se ataviaban con sus armaduras, a través de una ventana pudieron ver que dentro del Hostal en el salón principal habían agrupado a toda la gente que había en su interior, siendo vigilados por varios Hombres Bestias que seguían las ordenes de otro Goblin, pero sobre todo su atención se centro en un grupo de alimañas en forma de ratas gigantes, habían oído relatos de que existían en las profundidades, pero nunca habían dado crédito a esos rumores hasta hoy, ante sus ojos estaban viendo a un grupo de Skavens.

A los pocos minutos de estar vigilando el Hostal aparecieron dos grupos de guardias que empezaron a tomar posiciones mientras su Capitán se ponía al corriente de la situación y pensaba en un plan para reducir a las alimañas que había en el interior.

martes, 24 de abril de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. EL PODER TRAS EL TRONO. Sesión 10

Hacia frío, o por lo menos el tenia frío, apenas podía sentir las piernas del tiempo que llevaba allí sentado, las muñecas atadas a su espalda estaban doloridas a causa de la cuerda que las mantenía sujetas, su cara dolorida a causa de los diversos golpes que había sufrido a manos de sus captores...

-Bueno, por fin nos conocemos, créeme que no tengo nada contra ti, pero me gusta tener un trato directo con la gente que me busca...

-Uhh, los chicos me comentan que eres un tipo duro, que no contestas a sus preguntas, pero estoy seguro que entre nosotros dos llegaremos a entendernos, solo espero que no me obligues a hacerte mucho daño antes de que seamos buenos amigos....

-Mira, ya esta amaneciendo, no podrás decir que la noche ha sido aburrida, has visto como al final nos hemos entendido, sihhhhh, no hace falta que contestes ni que me des las gracias, es lo menos que podría hacer por un buen amigo, ahora ya es hora de volver a casa, no crees...


La noche no fue nada placentera para Nikkit, a mitad de noche tubo un sueño que pareció muy real, en el en la habitación poco a poco se iban formando una ligera niebla que ocultaba el suelo de la misma, de esa misma niebla se iba formando el cuerpo de la mujer que vio salir del cuadro en la fiesta de disfraces, la mujer iba avanzando hasta donde estaba Nikkit ante la atónita mirada de Erwin, el cual no podía hacer otra cosa salvo mirar, tanto su voz como su cuerpo no obedecían sus ordenes, la mujer siguió acercándose hacia Nikkit hasta posarse encima de el, al igual que Erwin tampoco su cuerpo le obedecía, la mujer con su lengua bífida recorrió el  pecho de Nikkit  mientras sus uñas iban creciendo hasta convertirse en afiladas garras con las que poco a poco iban penetrando en la carne del Halffling a la altura de su corazón, justo en ese momento Erwin con un gran esfuerzo de voluntad consiguió deshacerse de lo que le estuviera teniendo paralizado y mediante un grito intento despertar a Ogmund mientras se encaminaba hacia donde estaba Nikkit para poder ayudarle, en ese momento Nikkit despertó de su pesadilla, estaba en su habitación, con Erwin y Ogmund mirándolo, el primero estaba de guardia y el segundo el grito de Nikkit lo había despertado, todo había sido un mal sueño, pero Nikkit comprobó que a la altura de su corazón había tres pequeños puntos o arañazos, quizás estaban ya allí y no tenían nada que ver con lo que había soñado...

Las primeras luces del día dieron paso al sexto día de Carnaval, cuando bajaron a desayunar una nota del secretario de Ar-Ulric les emplazaba en el templo a mediodía para una reunión con el Sumo Sacerdote, mientras llegaba la hora de la reunión se encaminaron hacia la Plaza de los Marciales, en ella distintas personalidades de la corte patinaban sobre el hielo que ocupaba la plaza, entre la gente pudieron ver a los dos elfos, a Rallane y a Allavendrel, a ellos se dirigieron para comentarles lo que pensaban sobre su amigo Dieter, Rallane corroboro las sospechas del comportamiento de Dieter con respecto al impuesto sobre los Enanos, aunque desconocía que la causa fuera que hubiese sido hipnotizado, ante la insistencia de Ogmund, Erwin y Nikkit, Rallane accedió a que hablaría con la prometida de Dieter y entre ambos lo intentarían convencer para que se pusiera en las manos del Her Doktor Luigi Pavarotti, mientras tanto Allavendrel acompañado por nuestros aventureros intentarían convencer a Pavarotti de que les echara una mano, para tal propósito quedaron a las 16.00 en la Real Escuela de Música donde acudiría Pavarotti, si todos conseguían sus propósitos se verían para cenar en el mejor restaurante de la ciudad, en el Ganso de la Cosecha.

De la Plaza de los Marciales se dirigieron al Templo de Ulric, allí el secretario de Ar-Ulric les condujo hasta su presencia, tras hablar con el sobre lo que vieron en el almacén y sobre la implicación de Gotthard en los actos diabólicos que allí se produjeron y de que varios altos cargos de la corte estaban siendo chantajeados para apoyar los nuevos impuestos, el Sumo Sacerdote Ar-Ulric no pudo aguantar mas y entre sollozos les contó su pecado, había roto sus votos de celibato, hacia unos ocho meses se enamoro de la amante del Graf Boris, Emmanuelle Schlagen también le correspondió, pero hará cuestión de unos dos meses una mujer Elise Kalblutig de unos 1.65 de altura esbozada en una capa amorfa que no dejaba ver sus rasgos apareció en el templo con una de las cartas que Ar-Ulric había escrito a su amante, el trato era sencillo, tenia que apoyar los impuestos que estaban aun por venir si no quería que esas cartas fueran de dominio publico, si apoyaba esos impuestos le serian devueltas en unos meses, sin esas cartas en su poder no podía hacer nada, tras haberles contado su vergüenza poco a poco fue recuperando el control sobre sus emociones, repitiendoles varias veces lo importante que era recuperar esas cartas y que nadie mas supiera de ellas, era tal su preocupación en ese asunto que antes de abandonar el templo les hizo jurar sobre la llama eterna que no desvelarían nada a nadie sobre lo que habían hablado, del Templo se dirigieron hacia la Real Escuela de Música no sin antes pegar un bocado rápido, allí estaba esperándoles Allavendrel, tras dos horas escuchando al Coro Litúrgico Luciniano por fin pudieron abordar a Luigi Pavarotti a la salida del recinto, tras contarle lo que pensaban que le podía estar sucediendo a Dieter y con la ayuda de la presencia de Wanda el Her Doktor no puso ningún inconveniente en intentar ayudarles, citándose todos para cenar en el Ganso de la Cosecha.



El restaurante estaba asentado en una de las mejores zonas de la ciudad, en el barrio de Nordgaten, regentado por el elfo Fanamis Shassaran, sus clientes todos de la alta sociedad de Middenheim incluyendo a la familia del Graf, en uno de sus reservados se reunieron con Dieter, Kirsten su prometida, Rallane, Allavendrel y Pavarotti, sin tiempo que perder el Doktor ayudado de un medallón empezó a hipnotizar a Dieter, este poco a poco entro en un sueño inducido en el cual fue respondiendo a las preguntas que se le iban haciendo, las afirmaciones que decía sobre los impuestos no eran lo que el pensaba, le habían sido impuestas, una bella mujer de nombre Chalotte era la culpable de ello, le había abordado hacia unos dos meses, un día que estaba medio borracho tomando unas copas en el Barco Teatro al lado del Estanque Negro, la mujer era pelirroja, ojos verdes, de unos 1.65 metros de altura, sin ningún acento marcado, tras contestar a todas las preguntas el Doktor hizo que Dieter despertara librándose de la sugestión a la que lo había sometido dicha mujer, Pavarotti no pudo por menos que admirar de mala gana el talento de la mujer que había hipnotizado a un hombre como aquel, tras el espectáculo que mejor que una buena cena a base de ganso relleno, la especialidad de la casa y que daba su nombre al establecimiento, regado con buenos vinos de Bretonia y con postres de frutas confitadas o ligeros bizcochos, y para terminar deleitarse con una copa del mejor coñac del Viejo Mundo, un Echte Brandenburger de 50 años, servido adecuadamente, se inhala en vez de beberse, y así entre confidencias y acompañados de una buena cena la noche fue cayendo sobre la ciudad de Middenheim.

viernes, 6 de abril de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. EL PODER TRAS EL TRONO. Sesión 9

El aire era frío, ya había anochecido y con ello el calor del día había dado paso a una noche refrescante, allí arriba subido el aire era mas fuerte potenciando esa sensación, pero poco a poco eso paso a un segundo plano, desde donde estaba, asomado desde una claraboya podía observar como en el interior del edificio la fiesta iba subiendo poco a poco de intensidad, los allí presentes bailaban extasiados mientras mordían las diferentes frutas que en bandejas pasaban cerca de ellos, segun las engullían parecía que sus movimientos se iban haciendo mas sensuales...sin saber como de repente ya no se encontraba en el techo, ahora sus pies eran engullidos por el humo que cubría el suelo del almacén donde la gente que allí estaba medio desnuda iban rozándose con el segun pasaban bailando a su alrededor, pero su atención no estaba puesta en la gente que a su alrededor bailaba, delante de el, una figura de mujer pintada en un cuadro salia de el poco a poco, con movimientos completamente arrítmicos iba caminando entre los allí presentes, de una belleza sobrecogedora sus ojos fríos como la muerte y con un destello de lujuria lo miraban fijamente, sin apartarle la mirada, detrás de ella cuatro hombres entonaban cánticos y alabanzas en una lengua extraña, uno de ellos tenía quemaduras en  las manos..., tras unos segundos que se le hicieron eternos en los cuales su mente debatía entre el temor y la lujuria por fin consiguió que sus piernas le respondieran, entrechocando con los cuerpos desnudos de la gente que permanecía en la fiesta consiguió llegar a la salida del almacén, un soplo de aire fresco le abofeteo la cara mientras corría por las calles alejándose del lugar, con la mirada de la mujer aún grabada en su memoria....la luz de los primeros rayos de Sol le despertaron, aun empapado de sudor se sentó sobre la cama mientras intentaba descubrir si había sido una pesadilla o había sido real...


La noche día paso a un nuevo día de Carnaval en Middenheim, tras un frugal desayuno Erwin, Wanda, Ogmund y Nikkit se encaminaron hacia el templo de Sigmar para intentar entrevistarse con el Gran Capitular, pero por desgracia fueron informados que este había partido hacia dos días a Altdorf, aun así se entrevistaron con su secretario, al cual le informaron de todo lo acontecido la noche anterior, y de sus sospechas sobre Gotthard, este quedo completamente horrorizado por lo escuchado, ya que el Señor Gotthard era sabido en la ciudad de las donaciones que hacia en el templo de Shallya, pero atendiendo a las razones que le habían dado escribió letra por letra todo lo dicho y junto a uno de sus hermanos mandaría esa misiva a Altdorf para ser entregada al Gran Capitular, con ese tema zanjado se dirigieron al templo de Ulric, pero al igual que la anterior vez Ar-Ulric no se encontraba en el y tampoco se sabia si acudiría, aun así su consejero y secretario Franz Fassbinder les informaría si podía prepararles una audiencia con Ar-Ulric, de ahí partieron hacia el almacén donde la noche anterior se produjo la fiesta de disfraces, en el almacén no había nadie, y aunque había sido limpiado en el suelo se podían apreciar restos oscuros que bien podría ser sangre, y en la pequeña habitación de uno de sus laterales un gran platillo metálico con restos de ceniza, poco mas había allí así que Ogmund manipulando la cerradura la dejo como si nadie la hubiese forzado, una vez fuera de la zona de almacenes se cruzaron con el pilluelo Mhataus, este les estaba buscando, no había averiguado gran cosa sobre Gideon Schurrer, pero la bella Florit conocía a una persona de nombre Joseph que quizás tuviera cierta información, tras acceder a sus honorarios Mathaus marcho en su busca mientras ellos se dirigían hacia el hostal.

Cuando llegaron al hostal las Armas del Templario su dueño Uli, les aviso de que unos matones con pinta de servir a Edan Gouda mas conocido por el ``Padrino´´ habían preguntado si tres personas que coincidían con sus descripciones estaban hospedados en el hostal, por supuesto Uli protegía a sus clientes, y les dijo que allí no estaban y que no le sonaba haberlos visto por la zona, les advirtió que tuvieran cuidado con aquella gente, mientras comían y pensaban que le preguntarían al tal Joseph en el hostal apareció la bella Florit, pero al igual que llego se marcho ya que solo uno de ellos podía ir a la reunión, y creyendo que pudiera ser una trampa decidieron cancelar dicha reunión, en lo que quedaba de tarde estuvieron paseando por la plaza de los Marciales viendo la exhibición de Elefantes pero sin ver en ella a el Campeón del Graf Dieter o a Ar-Ulric, de allí fueron a la Real Escuela de Música para esperar si al acabar entre los asistentes estaban pero tampoco hubo suerte, con la noche sobre Middenheim se marcharon al hostal a descansar y recuperar fuerzas para el día siguiente.


Otro día amanecía sobre Middenheim, el quinto del Carnaval, su propósito, encontrar al Campeón del Graf y ver si Wanda podía detectar si estaba hechizado, cuando iban a salir del hostal el pilluelo Mathaus estaba sentado en la acera de enfrente, al ver a Nikkit se levanto y le comunico lo mal que le había dejado ante la bella Florit por no haber acudido a la reunión, tras hablar durante un rato y tras asegurar Mathaus que no tenia nada que temer de dicha reunión, Nikkit le volvió a pedir que volviera a hablar con ella y concretara otra cita para esa misma tarde, y que intentara averiguar porque unos hombres del ``Padrino´´ les estaban buscando, después se dirigieron hacia la plaza de los Marciales, lo que allí se encontraron fue algo asombroso, la plaza se había llenado de agua y se había congelado hasta formar una gran pista de patinaje sobre hielo, en ella mucha gente de Middenheim disfrutaba del evento, y entre ellos estaba el Campeón del Graf Dieter junto a su prometida Kirsten Jung y su amigo el elfo Rallane Laffarel, tras unas primeras palabras vieron como tanto Dieter como Rallane eran muy extrovertidos, Rallane aun arrastraba la resaca de ayer hasta tal punto de no acordarse de nada de la fiesta de disfraces a la que fue invitado por la noche, mientras con delicadeza fue sacado el tema de los impuestos, como ya habían escuchado Dieter los defendió, pero cuando hablaba de ellos su voz cambiaba de tono, como si dijera algo que tenia aprendido, como si estuviera hipnotizado, quizás estando borracho o con la ayuda de algún físico que dominara esos conocimientos se podría salir de dudas, tras un rato de conversación y con la promesa de beber unas cervezas juntos se despidieron, era hora de volver al hostal a comer y esperar a que la bella Flotit apareciera para acudir a la cita con Joseph.



Como el día anterior a la hora fijada la bella Florit apareció por la puerta del hostal, y acompañada de Nikkit partieron hacia el barrio de Ostwald, según se iban adentrando en el se podía ir viendo la pobreza que allí había, con casas medio en ruinas, sus pasos les llevaron hasta un callejón donde dos hombres de anchos hombros les dejaron pasar, en el callejón en una casa medio en ruinas en la mas absoluta oscuridad salvo por un rayo de luz que iluminaba parte de una mesa una figura envuelta en la oscuridad sentada al otro lado esperaba a que Nikkit tomara asiento, Nikkit le iba preguntado mientras sus bolsa se iba vaciando de monedas, algunas de las preguntas no obtuvieron respuestas pero muchas de ellas si, de Gideon Schurrer había salido la orden de que el paleto de este año fuera Nikkit, con ello se buscaba que cometieran un desliz y así poder tener algún problema con la guardia de la ciudad, también averiguo que uno de sus compañeros, Hans, había sido llevado en contra de su voluntad a una de las tres Compañías de Transportes, en concreto a la de Windhund, pero de eso hacia ya unas tres semanas y desconocía que podía haber sido de el desde entonces, del otro compañero Johann no sabía nada, la idea de los impuestos había salido del juez supremo Joachim Hóflich, los motivos le eran desconocidos, de Gotthard no sabia o no quería saber nada, era mejor no meterse en ciertos asuntos, en cuanto si el físico Luigi Pavarotti era de los mismos gustos hasta lo que el sabia no era así, sobre el comportamiento de Ar-Ulric, hace unos meses se le había visto salir a escondidas de los aposentos donde están los dormitorios de las Damas de la Corte, quizás el voto de celibato no lo estaba cumpliendo a rajatabla, y por ultimo con las ultimas monedas que le quedaban Joseph le contó que el Campeón del Graf Dieter había sido visto en el Barco Teatro junto al Estanque Negro con una mujer pelirroja de ojos verdes, desde entonces su opinión sobre los impuestos había cambiado, y esa misma mujer pero con el pelo rubio era la misma que le suministraba al Canciller Sparsam el Polvo de la Risa, tras un buen rato de conversación y sin ninguna moneda en la bolsa Nikkit salio de la casa medio en ruinas, allí seguía la bella Florit y los dos hombres, con la compañía de la bella Florit abandonaron el lugar hasta que sin ningún percance llegaron hasta el hostal de las Armas del Templario donde se despidieron y donde Nikkit les informo al resto de compañeros de todo lo acontecido en la reunión con Joseph.

miércoles, 4 de abril de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. EL PODER TRAS EL TRONO. Sesión 8

La tarde iba languideciendo lentamente mientras a través de su ventana veía como la nobleza y las personalidades importantes de Middenheim entraban a los jardines reales, en ellos se habían dispuesto todo lo necesario para celebrar una gran fiesta de disfraces, por un momento por su cabeza se le paso la idea de haber acudido, pero pronto desecho lo absurdo de dicha idea, tampoco le echarían en falta salvo para ser las risas de muchos y muchas de los allí reunidos, allí en su cuarto era donde mejor se encontraba, con sus libros, sus cuentas, con paso lento se dirigió a su mesa llena de libros abiertos, con gesto cansado se dejo caer sobre la butaca mientras con dedos temblorosos abría uno de los cajones en busca de un saquito de terciopelo negro, ya hacia bastantes horas desde la ultima vez, por mucho que lo intentaba su determinación era tan débil que no podía resistir el impulso, aunque en su interior no dejaba de martirizarse por ello...

La hora de comer había llegado, mientras Erwin, Ogmund y Nikkit hacían acopio de fuerzas también trazaban el plan a seguir, el plan era sencillo, seguir los movimientos de Gotthard Goebbels, tomando posiciones cerca de su casa pudieron observar como sobre las 15:30 la abandonaba en dirección al estadio Bernabau para presenciar las Corridas de Minotauros, en ella era el día del enano Matatrolls Glugnur, a pesar de ser revolcado por el suelo un par de veces demostró una gran resistencia y con varios golpes poderosos dejo noqueado al Minotauro, siendo vitoreado por la gente por ello, tras ver la corrida Gotthard abandono el estadio para dirigirse al Gremio de Comerciantes donde permaneció cerca de una hora hasta que dirigió sus pasos a la Real  Escuela de Música,  estaba programada la Ópera El Bárbaro de Sevilla, la cual se iba a representar durante los siguientes cuatro días, el primer día el aforo estaba completo, por lo que nuestros aventureros no podían pasar a su interior, pero mientras Erwind distraía al portero Ogmund se escabullo entre la gente que si podía entrar y sin mucho esfuerzo se introdujo en su interior, allí entre las sombras observo si Gotthard hacia algún movimiento extraño, pero salvo mantener conversaciones con los que estaban sentados a su alrededor poco mas conclusiones se podían sacar, una vez terminada la función Gotthard se dirigió a el Gran Parque a tomarse unas cervezas antes de poner rumbo a su casa, y aunque Ogmund la estuvo vigilando hasta bien entrada la madrugada nadie mas entro o salio de ella.

El día siguiente amanecía al igual que el anochecer del anterior, desde primera hora de la mañana vigilaban la casa de Gotthar, mientras allí estaban Nikkit vio como Mathaus pasaba cerca de donde estaba, le siguió un par de calles hasta que alzando la mano lo llamo, este le dijo que le estaba buscando, tenia información que contarle, había averiguado que la Comisión de  Festejos estaba formado por  el enano Thognar, el elfo Malondel y el Halfling Abrazón, los cuales eran a su vez pertenecían a la Comisión de intereses extranjeros, también el Sacerdote de Ulric Franz Fassbinder y la Sacerdotisa de Shallya  Isolde Begegnen formaban parte de la Comisión, y por ultimo en representación del pueblo Gideon Schurrer, aparte de todo eso La Bella Florit le había contado que tenia una descripción del Halflig que tenia que buscar para la broma del paleto, la cual coincidía con la de Nikkit, la orden había salido del barrio de Ostwald donde mandaba alguien conocido por ``El Hombre´´, tras escuchar todo aquello Nikkit le dio otra nueva tarea, que intentara averiguar lo que pudiera sobre ese tal Gideon Schurrer, tras despedirse de Mathaus volvió a la casa de Gotthard, allí estuvieron vigilando hasta que al igual que el día anterior sobre las 15.30 se dirigió al estadio Bernabau a presenciar la ultima de las corridas de Minotauros, en esta ocasión había bastante expectación entre la gente, a ultima hora un elfo recién llegado se había apuntado para enfrentarse al Minotauro, de el solo se conocía su nombre, Aglaredhel, cuando salio al ruedo la gente permanecía callada, expectante, pero enseguida los vítores inundaron el estadio cuando en un acto de locura o soberbia el elfo lanzo el escudo al suelo valiéndose solo con la espada para enfrentarse al Minotauro, poco a poco el elfo se fue ganando a la gente, entre esquiva y esquiva iba poniendo cada vez mas furioso al Minotauro, incuso era capaz de saltar por encima de el y saludar al publica antes que el enfurecido animal se diera la vuelta para volver a intentar embestirlo, y así estuvo jugando con el hasta que sin percatarse el Minotauro callo exhausto, sin apenas aire, y con un solo golpe el elfo lo dejo inconsciente, la gente no paraba de aplaudir y vitorear el nombre del elfo mientras este no paraba de agradecer a las gradas sus aplausos, mientras Ghottard abandona el estadio con algo de prisa, se dirigió hacia su casa donde permaneció cinco minutos mientras recogía una bolsa, con ella se dirigió hasta los Jardines Reales donde se iba a celebrar una fiesta de disfraces, una vez allí nada podían hacer salvo esperar fuera a que volviera a salir, desde allí pudieron ver como toda la gente importante iban acudiendo a la fiesta.



Eran casi las 20.00 cuando algunos de sus invitados iban abandonando el lugar, entre ellos Luigi Pavarotti, el cual aun vestido con el disfraz de la fiesta se marcho hacia el Gran Parque para tomar unas cervezas en la fiesta permanente que allí estaba, a unos metros de el Ogmund lo fue siguiendo, viendo como no paraba de engullir litros de cerveza como si de agua se tratara a la vez que seducía a varias de las mujeres que por allí andaban, al Gran Parque también acudieron el campeón del Graf Dieter junto al elfo Allavandrel, el cual tras ver a Pavarotti se le acerco para saludarle, Ogmund en ese momento se acerco a ellos para afinando el oído intentar escuchar algo interesante de la conversación, al principio todo giro en relación a quien se llevaría esta noche mas féminas a la cama, y si no le había echado nada al ponche del otro día en el que varias invitadas cayeron desmayadas al suelo tras pegar unos sorbos de el, tras alguna risa de Pavarotti este dejo caer que le habían insinuado de que había una fiesta privada de disfraces al acabar la de los Jardines Reales pero que no le había llamado la atención lo suficiente, ante eso el elfo se encogió de hombros, no sabia nada y tampoco había aparecido su compañero Rallane por aquí, quizás el supiera algo, aunque estaba preocupado por el, por como se le estaba intentando echar la culpa de algo que el no había tenido nada que ver, al igual que notaba extraño a su amigo Dieter con el cambio que había dado hacia la colonia de Enanos con respecto a sus ideas sobre el impuesto, Pavarotti se despidió del elfo recordandole que si necesitaban cualquier brebaje para ayudar a su amigo o si quería venir a su consulta estaría allí para recibirlos, tras permanecer un rato mas y viendo que nadie mas se divisaba por el lugar Ogmund se dirigió al Hostal donde había quedado con Erwin y Nikkit.

Mientras Ogmundo seguía a Pavarotti Erwin y Nikkit permanecieron esperando la salida de Ghottard, este junto con dos personas mas que nunca habían visto se dirigieron aun disfrazados hacia la zona comercial de la ciudad, adentrándose entre los almacenes y naves industriales que allí habían, hasta que en una de ellas y tras alguna especie de contraseña se introdujeron a su interior, observando desde el cobijo de la oscuridad fueron viendo como mas gente acudían al lugar, con cautela Nikkit se subió a uno e los tejados de la nave colindante, pisando con mucho cuidado se dirigió a una claraboya que había en el tejado de la nave donde había entrado Ghottard y la gente que iba acudiendo, en ella pudo ver que había sobre unas cuarenta personas, todas ellas disfrazadas, en un lateral había unos músicos que deberían estar tocando algo, aunque ningún sonido llegaba hasta donde Nikkit se encontraba, mientras en la parte delantera en un estrado había un cuadro de una mujer rubia con ojos azules y a su lado un pebetero donde un fuego danzaba exhalando un humo blanco que poco a poco iba cubriendo el suelo de la nave, entre la gente que bailaba se iban repartiendo lo que parecían ser distintas frutas y bebidas, al rato de estar observando esta escena en el estrado aparecieron cuatro personas vestidas de blanco con la marca de Slaaneesh en sus túnicas, empezaron a recitar una oratoria hasta que ante la incredulidad de Nikkit con movimientos rígidos la figura de la mujer del cuadro fue saliendo de el y una vez fuera fue mezclándose entre la orgía en la que se había convertido la fiesta, de entre la bruma que cubría el suelo fueron surgiendo diablesas de Slaanes que también se iban uniendo a la orgía haciendo que el elegido o elegida alcanzara el mayor éxtasis que jamas creyera haber podido tener pero que también iba acompañado con su propia muerte, ante esta visión la cordura de Nikkit dijo vasta y con rapidez retrocedió por donde había conseguido subir al tejado, cogiendo a Erwin y abandonando con rapidez y temor el lugar, con rapidez desandaron el camino  hacia el Hostal sin apenas decir nada, con los ojos desorbitados por lo que allí había presenciado, una vez en el Hostal y junto a la compañía de Ogmund por fin pudo relatar lo que allí había visto....




martes, 27 de marzo de 2018

EL ENEMIGO INTERIOR. EL PODER TRAS EL TRONO. Sesión 7

La lluvia caía sin cesar, una lluvia suave pero constante que poco a poco iba calando, tras varias semanas de camino por fin los dos hombres llegaban a su destino, quien sabe si seria el principio o el final de su camino, Middenheim se alzaba ante ellos, majestuosa, con sus altas murallas grises dándoles la bienvenida, hasta ella les había llevado la búsqueda que tanto esfuerzo les había costado encontrar, pero si sus sospechas se hacían realidad necesitarían de todo su coraje y pericia para salir con buen pie de todo aquello, si sus sospechas eran ciertas, lo que parecía un grupo de nobles adinerados jugando a formar una sociedad secreta podía estar encubriendo algo mucho mas peligroso.

Dos días, dos días moviéndose por la ciudad habían dado para mucho, casi con toda certeza habían dado con el hombre que buscaban, hoy saldrían de dudas,  debían moverse con mucha cautela para no llamar la atención, mientras uno de ellos se encaminaba al barrio de Ostwald, su compañero se dirigía a entrevistarse con una mujer de rubios cabellos y ojos verdes, Charlotte, así se hacia llamar, mientras tomaban una copa contemplaban un lago en el que nada se veía reflejado salvo su interior, fueron hablando cerciorando las sospechas que ya tenían, quizás fuera la bebida o el calor pero poco a poco la vista se le nublaba mientras una dulce voz iba susurrándole cosas al oído, de repente la paz y la oscuridad cayeron sobre el..., un traqueteo de carreta le hizo despertad, desconocía el tiempo que había pasado, la oscuridad aun seguía hay, atado y  encerrado en lo que parecía ser un ataúd o caja...



Tras haber presenciado la Corrida de Minotauros se encaminaron al barrio de Gelmund, tenían un par de horas hasta las siguientes actividades del Carnaval, tras entrar en una posada Nikkit y Erwin entablaron conversación con el posadero consiguiendo averiguar que donde tenían que llevar la caja que Mathias Bluncher les había dado había sido tapiada por haber habido adoradores de los Dioses Ruinosos, tres Cazadores de Brujas habían llegado hacia tres semanas desde Altdorf y habían quemado a todos los habitantes de la casa, tanto a los que vivían en el piso superior como al viejo Scholfin y su familia, que regentaban una tienda de cerrajería en la planta baja, por otro lado Ogmund moviéndose por la posada entre la gente fue oyendo varios rumores, desde que la tensión entre el Gran Duque Gustav von Krieglitz de Talabecland  y el Gran Príncipe von Tasseninck iba en aumento por la acusación de este ultimo de la muerte de su hijo, también que la salud del Emperador empeoraba cada día sin que ni siquiera los Hechiceros o Sacerdotes pudieran hacer algo, también la gente estaba preocupada por los Fuegos Artificiales del Estanque Negro, este año se esperaba que no serian tan impresionantes como otros años, muchos de los Hechiceros que se encargaban de ello habían abandonado la ciudad, también pudieron averiguar que el máximo representante de los comerciantes era un hombre extranjero, seguramente un sureño, que había llegado a la ciudad hacia mas o menos un año, había ascendido con premura hasta alcanzar un gran puesto en la ciudad, aunque tenia fama de estafador, corrían rumores que había estafado al Campeón del Graf Dieter Schimiedhammer en la compra de unos caballos, su nombre era Gotthard Goebbels, de 1,75,  pelo negro con algunas canas y barba recortada.
Sin tiempo que perder Ogmund y Nikkit se dirigieron hacia los Jardines Reales para presenciar una obra de teatro, pero para desgracia de ambos solo la aristocracia o aquellos que disponían de invitación podían entrar, tras sopesar Ogmund seriamente la posibilidad de intentar robar la invitaciones a algún incauto desprevenido que si las tuviera prefirieron no arriesgarse y dar media vuelta para dirigirse hacia la Real Escuela de Música, donde se encontrarían con Erwin y Wanda, en ella pudieron ver al Doktor del Príncipe Stefan, Luigi Pavarotti era uno de los participantes, demostrando tener una voz poderosa al igual que un cuerpo enorme, entre el publico pudieron distinguir a Gotthard Goebbels, con paciencia esperaron hasta que la actuación acabo y poco a poco los asistentes fueron saliendo, observaron que Gotthard no se detuvo con nadie mas de la cuenta y con sigilo Nikkit y Erwin lo siguieron hasta el distrito de Gelmund hasta averiguar donde tenia su mansión, Ogmund los perdió a mitad de camino y junto a Wanda regresaron el Hostal de Las Armas del Templario.
Mientras tanto Nikkit y Erwin regresaban cuando de repente Erwin se dio cuenta como alguien vestido de purpura y con una capucha tapándole la cara se apoderaba de la bolsa del dinero de Nikkit, con un grito de advertencia tanto Erwin como Nikkit salieron en persecución del ladrón, durante la persecución chocaron y esquivaron a distintos transeúntes que había por las calles hasta llegar agotados a la Plaza de  los Marciales, allí cogieron al ladrón o mejor dicho ladrona, la cual al verse capturada soltó rápidamente la bolsa del dinero al suelo, era una muchacha pelirroja a la cual Nikkit sin muchos miramientos la cogió del pelo para por un lado que no escapara y por otro poder ver que en el cuello o hombros no llevara ninguna mano color purpura tatuada, mientras esto ocurría un grupo de guardias llego abriéndose paso entre la gente, la mujer negó que hubiera robado nada y acuso a Nikkit de querer secuestrarla o algo peor, los guardias enseguida dejaron marchar a la mujer y sin sin mas intentaron que Nikkit les acompañara o por las buenas o por las malas, tanto Erwin como  Nikkit estaban tan sorprendidos como enfadados y cuando Nikkit estaba a punto de sacar su daga para abrirse paso entre la gente el guardia empezó a reírse, al igual que el resto de la gente allí congregada, seguido de aplausos y varios vítores, el guardia les contó que Nikkit había sido el Paleto del Carnaval, que era una tradición el elegir a un visitante de la ciudad para durante el primer día de Carnaval hacerle una pequeña broma, así con cara de pocos amigos Nikkit y Erwin pudieron volver tranquilamente hacia el hostal donde se pudieron reunir con sus compañeros que allí les esperaban.





A la mañana siguiente se dirigieron al Templo de Ulric, su intención era entrevistarse con Ar-Ulric, pero allí no estaba y no se sabia si hoy iría por allí, durante esta semana era impredecible saber donde podría encontrarse, abandonando el Templo decidieron ir a visitar el Gremio de Ingenieros Enanos, allí pudieron observar que había bastante movimiento, preparándose para abandonar la ciudad en breve, pudieron entrevistarse con el encargado de la Comisión de intereses Enanos en la ciudad, el enano Thognar, este les mostró el enfado y malestar general hacia el el juglar de la corte, el elfo Rallane, estaban seguros que el había sido el detonante de que se les impusiera el impuesto a los de su raza, tenían intencion de presentar una queja formal al Graf Boris y de tener unas palabras en privado con el elfo si caía en sus manos, también les corroboro la mala fama del representante de los Comerciantes y de que el rumor de que había engañado al Campeón del Graf era cierto, aunque este ultimo en su día había defendido a los enanos y por eso lo consideraban un amigo, en las ultimas semanas le habían oído hablar en favor del impuesto sobre ellos, era amigo de los dos elfos de la corte, seguramente sus lenguas viperinas le habían ido convenciendo de dar la espalda a sus amigos, sin mucho mas que hacer allí y tras haber tomado varias jarras de cerveza con el enano abandonaron las estancias del gremio para salir a las calles de Middenheim, la mañana ya se había ido y mientras se encaminaban a comer fueron encontrados por el pilluelo Mathaus, traía noticias de los hombres que tenia que buscar, efectivamente habían entrado en la ciudad hacia un mas o menos un mes, habían estado alojados en un hostal durante dos días, después no volvieron a aparecer por allí, ni siquiera para recoger sus pertenencias, las cuales a la semana de déjalas abandonadas se deshicieron de ellas, tras darle los peniques de plata acordados Nikkit le entrego unos pocos mas para que averiguara quien organizaba la broma del paleto